Prepárate para recibir el sacramento de la Reconciliación con el corazón abierto y sincero. Selecciona tu perfil y te ofreceremos un examen de conciencia adaptado a tu situación de vida, guiado por los Diez Mandamientos.
Confesiones en la parroquia: jueves durante la Hora Santa (6:00 PM) y domingos alternados. Acércate con confianza; el sacerdote te escucha en nombre de Cristo.
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Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y todo será creado, y renovarás la faz de la tierra.
Oh Dios, que iluminaste los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; concédenos que, guiados por el mismo Espíritu, sintamos con rectitud y gocemos siempre de tu divino consuelo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Señor Jesús, antes de acercarme a tu misericordia en el sacramento de la Reconciliación, ilumina mi mente y ablanda mi corazón para que pueda ver con verdad mis pecados, arrepentirme de ellos con sincero dolor y proponer firme enmienda de vida. Que la sangre que derramaste por amor a mí sea el precio de mi perdón. Amén.
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, me pesa de todo corazón haberte ofendido, porque eres infinitamente bueno y el pecado te desagrada. Propongo firmemente, con tu santa gracia, nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
¡Oh Dios mío!, me arrepiento de todos mis pecados no tanto porque temo el infierno, sino principalmente porque te amo a Ti, mi Sumo Bien. Ayúdame a detestarlo todo y a amarte únicamente a Ti. Dame la gracia de la contrición perfecta para que, al confesarme, mis pecados sean perdonados en plenitud por tu infinita misericordia.
María Santísima, Madre de misericordia; San Isidro Labrador, nuestro patrono; y todos los santos: interceded por mí ante el trono de Dios para que alcance un verdadero y sincero arrepentimiento. Amén.
Acude con confianza al sacramento de la Reconciliación. El sacerdote te escucha en nombre de Cristo, que te espera con los brazos abiertos.